La lesión del astro brasileño Rafinha desató un estado de ira en los pasillos del FC Barcelona, luego de que se lesionara durante su participación con la selección brasileña en un partido amistoso contra Argentina, en un momento delicado de la temporada.
Según informó el diario catalán Sport, la dirección del club y el cuerpo técnico dirigido por Hansi Flick expresaron su descontento por la presión de los partidos internacionales y los viajes largos, considerando que no hay justificación para exponer a los jugadores a este estrés, especialmente acercándose el final de la temporada y a pocas semanas del inicio del Mundial.
El informe indicó que la ansiedad dentro del club está aumentando debido al historial físico del jugador esta temporada, además del cansancio derivado de los viajes de largas distancias a Estados Unidos, y la diferencia horaria, además de su participación básica en partidos amistosos que no tienen gran importancia, lo que los directivos del Barcelona consideraron un riesgo no calculado.
Ante esta evolución, el cuerpo técnico de la selección catalana está estudiando opciones alternativas para compensar la ausencia del jugador durante el próximo período, especialmente porque Rafinha es considerado un elemento importante en el sistema ofensivo. Y el método de presión adoptado por el técnico.
El Barcelona había anunciado oficialmente la baja del jugador por un periodo de hasta cinco semanas, en un golpe demoledor para el equipo en la fase crucial de la temporada.